Dragonlance Wiki
Advertisement
Flint Fireforge

Flint Firegorge, héroe enano de las colinas

Los Enanos de las colinas abandonaron los salones subterráneos para practicar sus habilidades en el mundo exterior. Estos enanos comparten los rasgos de sus primos de las montañas, pero son un poco más tolerantes con el resto de razas y culturas.

Todos los enanos de las colinas son del clan neidar (“los más cercanos”). Entre los enanos de las colinas y los enanos de las montañas existe una antigua y amarga contienda que se remonta a la época del Cataclismo. Los enanos de las colinas acusan a los de las montañas de haberles cerrado las puertas de Thorbardin cuando buscaban refugio tras el Cataclismo. En su defensa, los enanos de las montañas dicen que sus recursos sólo eran suficientes para alimentar a su propia gente y que, si hubieran permitido que los enanos de las colinas entraran en la montaña, todos podrían haber muerto de hambre.

Rasgos raciales[]

Los enanos de las colinas han cambiado muy poco con los años. Aunque viven en el exterior, suelen formar comunidades pequeñas y son, por tanto, poco sociables. Más allá de eso, son muy parecidos a sus primos, algo que evidentemente jamás reconocería ninguna de las dos subrazas.

Religión[]

Los Neidar tienden a ser gente espiritual. Veneran a Reorx por encima de todos los dioses, dado que lo consideran su creador. Increíblemente tozudos y a menudo incapaces de aceptar las cosas por su apariencia, la mayoría de ellos creyó que el Cataclismo era una lección de Reorx y nunca dejaron de adorarle. Aunque sus plegarias ya no eran escuchadas y el sacerdocio se hallaba en franco declive, los enanos eran todavía reacios a asumir que habían sido abandonados. Esa visión cambió, no obstante, con la Guerra de Dwarfgate. Muchos empezaron a creer entonces que Reorx, igual que los enanos de las montañas, les había dado la espalda y olvidado. Conflictos religiosos fracturaron los Neidar, y no fue hasta el retorno de su dios durante la Guerra de la Lanza que esas heridas empezaron a sanar y la sociedad Neidar volvió a estar unida. Las historias de hambruna y enfermedad que siguieron al Cataclismo todavía se relatan a las nuevas generaciones de enanos como recordatorio de ese tiempo terrible.

Aunque Reorx es venerado como el dios supremo del panteón enano, la Maestra de Plata (Shinare) y Mesalax (Mishakal) son muy respetadas entre los Neidar (la primera por su dedicación a la industria y la segunda por sus artes curativas). Cada pueblo enano tiene al menos una capilla dedicada a Reorx, y posiblemente también una a Mesalax o la Maestra de Plata. Aunque la adoración organizada no es obligatoria, sí es alentada, y no es raro para muchos enanos visitar el templo de su municipio en días sagrados para presentar sus respetos, ayudar en el mantenimiento del templo o donar suministros para los sacerdotes y los pobres de la comunidad.

Relaciones con otras razas[]

Aunque los enanos de las colinas son aparentemente intolerantes hacia todo el mundo, eso nunca les ha impedido hacer tratos y comerciar con casi cualquier otra raza en algún punto u otro de la historia de Krynn.

A pesar de sus diferencias, los enanos de las colinas se han llevado generalmente bien con los elfos Qualinesti. Fueron mayoritariamente los Neidar de Thorbardin quienes les ayudaron en la creación del reino elfo, así como en la posterior construcción de Pax Tharkas. Desde el Cataclismo, sin embargo, gran parte de esa camaradería se ha desvanecido, puesto que los elfos también cerraron las fronteras de sus bosques. Fuera de la región cercana a Thorbardin, encuentros entre elfos y enanos de las colinas pueden ser algo tensos.

Los Neidar contemplan a los gnomos con una mezcla de respeto y fastidio. En parte, ven algo de sí mismos en la naturaleza industriosa de los gnomos, pero su carácter excéntrico y su incapacidad para hacer algo funcional asusta a los enanos. Además, su tendencia a hablar extremadamente rápido es una fuente constante de exasperación. Las dos razas pueden trabajar bien juntas, siempre que sea el enano el que tiene el papel de líder.

Los enanos de las colinas parecen entender a los semielfos. Una raza de exiliados de no una, sino dos sociedades distintas, les recuerda a muchos de ellos el rechazo de sus primos de las montañas. No tan impulsivos como la mayoría de humanos ni tan pretenciosos como los elfos, las personalidades de muchos semielfos son soportables para los Neidar.

Los humanos han interactuado con enanos de las colinas durante más tiempo que cualquier otra raza. Para los enanos, los humanos son belicosos, demasiado ansiosos y codiciosos, pero al mismo tiempo aprecian su capacidad para mostrar compasión y su respeto por las tradiciones. Una cosa que todos los humanos tienden a hacer, al menos a los ojos de los enanos, es gastar su riqueza personal de forma imprudente. Eso no les impide, claro, quedarse con su dinero si eso significa proporcionar un servicio honesto a cambio.

Si existe una raza que frustra y confunde por completo a los enanos, ésa es la kender. La larga supervivencia de su raza es una incógnita para ellos comparable a la de los enanos gully: los kender son estúpidos, descuidados y perezosos. Son claramente una raza de ladrones, bandidos sin ley y mentirosos compulsivos, todos ellos rasgos que chocan frontalmente con la naturaleza legal de los enanos. No se puede confiar en ellos y siempre te la acabarán jugando de una forma u otra.

Los Neidar consideran que los minotauros son una raza honrada, incluso aquellos que son malignos. Ocasionalmente, se ha tenido noticia de comercio entre minotauros y enanos pero, con la misma frecuencia, se han dado combates entre ellos. A la hora de tratar con los hombres toro, los enanos de las colinas van armados con una pizca de suspicacia y un hacha en su mano.

Los enanos de las colinas, en principio, detestan a los draconianos en su conjunto. Al tratarse de un a raza de crías de dragón deformadas mediante magia oscura, los tachan de aberraciones de la naturaleza y procuran mantenerse alejados de ellos. Es extraño que no haya contacto entre ellos que no termine en pelea. Sin embargo, ha habido casos que no han terminado en tragedia. En el valle situado entre el monte Celebund y el monte Dashinak, cerca de Thorbardin, se ha instalado una pequeña comunidad de draconianos que sirvieron en la Brigada de Ingenieros. Al otro lado del valle, en la ladera del monte Celebund, el asentamiento enano de Celebundin ha intentado expulsar repetidamente a sus vecinos, sin éxito. Al final se ha alcanzado una especie de equilibrio entre ellos: hay batallas constantes, pero sin muertos, puesto que los draconianos necesitan a los Neidar vivos para poder seguir obteniendo su preciado aguardiente enano al saquear su despensa.

La raza ogra ha estado enfrentada a los enanos desde la creación de estos últimos. Los únicos enanos que han interactuado jamás con ogros son los Zhakar, seres retorcidos que comercian con los ogros de Blöde, pero también algunos de estos encuentros se han saldado con derramamiento de sangre. Al contrario que los semielfos, los semiogros no son tratados con el mismo respeto por los enanos de las colinas. La mancha de su parentesco ogro es demasiado notoria para ser ignorada.

Estructura social[]

La mayoría de las aldeas de enanos de las colinas tienen un alcalde o funcionario elegido que decide sobre los conflictos internos y vela por el respeto a las leyes y costumbres del lugar. Si alguna vez se descubre que está actuando en contra del bien de la comunidad, el funcionario es rápidamente retirado del cargo. Además, suele haber cuerpos de seguridad que ayudan a solucionar las disputas, patrullan los bordes del territorio y hacen cumplir la ley.

Dado que la mayor parte de enanos están entrenados para el combate, se espera que todo el mundo se involucre en la milicia. Casi todos tienen su propia arma y armadura; no es extraño que corazas antiguas vayan pasando de generación en generación entre los Neidar. Las enanas suelen adoptar tareas detrás de la línea de batalla, como la protección de los niños o la gestión de los suministros, pero eso no es obstáculo para que una luchadora con determinación se una a los hombres en el combate. Cuando la comunidad se enfrenta a una amenaza, todo individuo que pueda empuñar un arma es bienvenido.

En Ansalon, los enanos de las colinas ocupan fundamentalmente dos regiones. Una comunidad importante es la que se halla en las estribaciones de las Montañas Kharolis, en las cercanías de Thorbardin. Fueron estos enanos quienes se aliaron con humanos para atacar a sus primos de las montañas durante la Guerra de Dwarfgate, movidos por la hambruna que trajo consigo el Cataclismo. Todavía siguen allí, cuidando de sus cosechas y cazando, llevando una vida parecida a la que tenían en el pasado. El otro asentamiento se halla entre las colinas próximas a la Sierra de las Garnet. La próspera provincia enana de Kayolin, situada en las profundidades bajo las Montañas Garnet, ha sido durante mucho tiempo la joya de los reinos enanos. Nunca ha sido testigo de una guerra civil como la de Thorbardin, ni de la destrucción y las enfermedades que acabaron con Thoradin. Incluso durante los tiempos oscuros que siguieron al Cataclismo, Kayolin mantuvo sus puertas abiertas para los Neidar que había en los territorios aledaños, suavizando las tensiones y salvando vidas.

Los enanos de las colinas no se mueven exclusivamente en estas regiones, no obstante. Se han establecido clanes pequeños a lo largo y ancho de Ansalon, mientras que otros viven por su cuenta en ciudades humanas, ganándose la vida por sus apreciadas habilidades. Con la posible salvedad de las Islas de los Minotauros, los enanos de las colinas pueden encontrarse en casi cualquier punto de Ansalon. Así, los Picos Esmeralda de Nordmaar acogen al clan Stonedrum, formado por salvajes klar que huyeron lejos de Thorbardin tras las penurias de la Guerra de Dwarfgate. Entre los riscos de Port Balifor habita el clan Stonesplitter, que ha ayudado a los ciudadanos de la zona a escapar de los dragones mediante la construcción de túneles de escape y refugios ocultos entre las rocas. En Khur, entre las tribus del desierto, los enanos del clan Shalecutter son reconocidos por su habilidad para trabajar el metal y la piedra.

Advertisement