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KHURI-KHAN
Tipo de ciudad Ciudad grande, convencional
Límites 45.000 pa. Bienes: 24.912.000 pa.
Población 21.040 Mixta (humanos 88%, ogros 5%, semiogros 3%, draconianos 3%, otros 1%)
Autoridades
Personalidades de renombre
Gobierno Kanato (tribus del desierto)
Religiones Propia. Los khuritas adoran a los Dioses Verdaderos, pero les conceden unos atributos distintos a los que otras razas ven en ellos.
Comercio caballos, diamantes, objetos antiguos, especies, alfombras.
Alineamiento CB, CN, CM


Al este de las montañas Khalkist se encuentran los secos yermos arenosos de los nómadas feroces de Khur. Khuri-Khan, que significa la Gran Ciudad de las Arenas, es una ciudad amurallada que se levanta alrededor del mayor oasis conocido de la región. La capital de Khur brilla como una joya de color arenoso en un yermo sin fin, una encrucijada entre los esparcidos asentamientos y ciudades de las tribus de Khur.

Historia[]

Tras el Cataclismo, los nómadas y bárbaros esparcidos de los yermos al oeste de las montañas Khalkist estaban unidos bajo un líder llamado Keja. Este líder de la tribu Khur unió a todo el pueblo adoptando el título de kan. Durante esa época nacería la ciudad de Khuri-Khan. Una generación más tarde, tras la muerte de Keja, el kanato empezó a dividirse en tribus separadas. Cada tribu seguía a uno de los siete descendientes de Keja. Garmac, el hijo mayor, siguió gobernando en la ciudad de Khuri-Khan, para disgusto de muchos de sus hermanos, que creían que las tribus debían volver al nomadismo.

Aisladas del mundo exterior, las tribus separadas de Khur reclamaron nuevos territorios y guerreraron entre ellas durante varias generaciones. Durante la Guerra de la Lanza, la tribu Khur fue abordada por el Señor de los Dragones Ariakas, que pretendía atraer a los feroces combatientes para que se unieran a los Ejércitos de los Dragones. Los khur, buscando una ventaja contra sus tribus vecinas, aceptaron la alianza y permitieron que las tropas de la Reina Oscura vivieran en la ciudad. Desafortunadamente, los soldados de la Reina Oscura tomaron el control de la urbe y empezaron a ocupar las fuentes de agua claves de todo el desierto para sus dragones.

Salah, uno de los combatientes más poderosos de la tribu Khur, surgiría para reemplazar al Señor de los Dragones que había sido ejecutado por no conseguir conquistar a las feroces y decididas tribus. Después, como Salah-Kan, consiguió controlar todo el poder de la región en venganza contra el resto de tribus por centenares de años de desprecio contra los orgullosos Khur. Este cambio de poder elevó a Khuri-Khan a la posición de capital, y desde entonces ha sido la sede de poder.

Vida y sociedad[]

La gran ciudad amurallada es una mezcla de edificios cuadrados construidos con ladrillos barnizados, y robustas torres redondas terminadas en cúpulas esféricas de color dorado. Las calles sinuosas y estrechas bullen de buhoneros, miembros de tribus, mercaderes, mendigos y mujeres tapadas corriendo de un lado a otro bajo exhuberantes palmeras.

Desafortunadamente, Khuri-Khan es una ciudad sumida en el desorden. Algunas parte de la ciudad están en ruinas y el antes opulento palacio del Kan está deteriorado en algunos puntos. La destrucción causada por décadas de ocupación del Ala Verde del Ejército de los Dragones ha dejado a la ciudad tambaleándose y apenas empieza a recuperarse.

Lugares de interés[]

  • Khuri yl Nor: Khuri yl Nor, también conocido como el Palacio del Sol Poniente, está encima de la colina más alta cerca del centro de la ciudad. Es posiblemente el edificio más destacado de la urbe, con sus ladrillos barnizados de color dorado que relucen con una luz etérea, cambiando entre diferentes tonos de naranja y rosado a medida que los rayos del sol poniente se reflejan en ellos. Las estilizadas puertas y ventanas arqueadas, rodeadas de fluidos dibujos hechos con cerámica y con ventanales de cristal, refulgen tanto que cuesta mirarlas cuando el sol está en lo alto. El complejo está decorado con motivos que representan dragones, el símbolo de los Khur.
  • El Gran Zoco: El Gran Zoco es el mayor mercado de todo Ansalon, ocupando casi 3 Km2 de extensos callejones retorcidos, calles laterales y pasajes estrechos. Las calles están llenas de telas, alfombras, especias, carnes, aceitunas, sillas y productos de cuero, hierro y ropa. El mercado se colma de sonido con los mercaderes, mendigos y buhoneros llamando la atención, y en el aire flota el olor de carnes asadas e inciensos dulzones. Las costumbres del lugar son diferentes de otras partes de Ansalon. Los mercaderes se enorgullecen en gran medida de su trabajo y se ofenden al menor insulto. Eso no significa que el regateo esté fuera de lugar, de hecho se espera que los objetos siempre empiecen al triple del coste normal. Los mercaderes khuritas son gritones y reconocidos por su gesticulación expresiva y grandes aspavientos mientras cierran un trato. Cuando atienden a un cliente, algunas de las tiendas de más calidad compartirán una copa de kefre fuerte y negro (una bebida elaborada con la dura corteza de unos arbustos que se encuentran por todo el desierto) en copas de plata y acompañada de tortas de miel.
  • El Paseo de los Templos: El pueblo de Khur venera a sus propias imágenes de los dioses, sin reconocer a los del mundo exterior. Tanto es así, que creen que los dioses de los extranjeros son deidades menores en el gran esquema celestial. Varios de los templos dedicados a las imágenes khuritas de los dioses están en un barrio conocido como el Paseo de los Templos. El templo más grande y poderoso es el de Kargath el Guerrero. Se cree que los khuritas ven a Kargath como una imagen neutral de Kiri-Jolith. Adoptan el valor y la intrepidez del dios, pero no necesariamente la legalidad que los solámnicos le asocian. Hay un templo dedicado a Rakaris el Cazador, donde sacerdotes vestidos con túnicas azules y verdes enseñan habilidades relacionadas con la caza y lecciones sobre mantener el equilibrio de la naturaleza. Los sabios suponen que Rakaris puede ser otra imagen de Chislev o Habbakuk. Hay un pequeño santuario dedicado a Torghan el Vengador (considerado el mismo que Sargonnas), con diversos seguidores. Desde la Guerra de la Lanza Torghan ha visto un incremento de adoradores entre los khur, que arden en deseos de resarcirse por las privaciones sufridas durante el pasado conflicto. Paradójicamente, uno de los suyos, Salah-Khan, fue líder del Ala Verde del Ejército de los Dragones. El último templo está apartado del resto por varias razones. El santuario de Elir-Sana, el único construido con mármol blanco puro, se levanta como un diamante en el desierto, rodeado por los edificios de color arena de la ciudad. Las elegantes columnas y los ornamentos de piedra revelan la artesanía enana. Lo que es más extraño es que el cenobio sólo está abierto a las mujeres: las Hijas de Elir-Sana conforman la única sección exclusivamente femenina de la ciudad. Las habilidades curativas de Elir-Sana, a quien se ha relacionado con Mishakal, son legendarias y las sacerdotisas vestidas de blanco son muy respetadas, sólo por debajo de la familia gobernante.
  • Akhur et Nor: La educación formal es un concepto relativamente nuevo para la ciudad de Khuri-Khan, y la enseñanza centralizada nunca fue una preocupación para las tribus nómadas. Los jóvenes aprendían lo necesario de sus mayores y eso pasaba de generación en generación. Sin embargo, durante la formación de la ciudad tras el Cataclismo, un sabio viajero fue descubierto vagando por el desierto al borde de la muerte. Lo llevaron a Khuri-Khan y quedó impresionado por su exótica cultura. Para devolver el favor fundó Akhur et Nor, cuyo nombre significa Escuela del Amanecer. El sabio convenció al kan sobre el poder de la palabra hablada y la valía de la escrita. Pocos khur asistien a la escuela, pero las puertas están abiertas a todos los que deseen aprender y mejorar. Se imparte un plan de estudios de lectura, escritura, matemáticas y virtudes morales de los khur por una pequeña cantidad de dinero. Un puñado de escribas, bardos y videntes khuritas se han graduado en la escuela.
  • El Garañón Sediento: Esta taberna, popular entre los mercaderes que visitan Khuri-Khan, está en una de las calles bulliciosas del Gran Zoco. El Garañón Sediento es como otras muchas tabernas repartidas por todo el mercado. Está construida de arenisca amarilla barnizada y acuñada entre dos tiendas de una plaza atestada. Encima de la puerta puede verse un letrero con la cabeza de un caballo y un pichel de aguamiel. El interior del Garañón Sediento siempre está oscuro y lleno de humo. Al suave sonido cimbreante del pungi, un popular instrumento khurita de dos cañas y madera, las bailarinas exóticas vestidas con sedas se mueven por la habitación desnudando sus vientres enjoyados a medida que se bambolean al ritmo de la música. Las mujeres no se admiten como clientes en el Garañón Sediento y se les prohíbe el paso en la puerta.
  • El Bazar de los caballos: En el exterior y hacia el oeste de la ciudad se encuentra el mayor bazar de caballos de todo Ansalon. Diariamente llegan jinetes de varias tribus para vender y canjear caballos o buscar sementales adecuados para la cría. Los comerciantes conocen el nombre, la historia y el linaje de cada caballo. El Bazar de caballos es uno de los lugares importantes de Khuri-Khan, que no es poco.
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